Datos rápidos
Descubridor de la penicilina: Fleming salvo innumerables vidas de infecciones bacterianas.
Inicios de conversación
Trayectoria vital
Alexander Fleming nació en una granja remota en la Escocia rural. Fue el séptimo de ocho hijos y creció en el campo escocés, desarrollando agudas habilidades de observación que más tarde resultarían invaluables.
Después de la muerte de su padre, Fleming se mudó a Londres para vivir con su hermano mayor Thomas, un médico. Este traslado finalmente lo llevaría al mundo de la medicina.
Fleming trabajó como empleado en una oficina naviera durante cuatro años. Una pequeña herencia más tarde le permitió seguir estudios de medicina, cambiando el curso de su vida y de la historia médica.
Fleming se matriculó en la Escuela de Medicina del Hospital St. Mary en Paddington. Destacó en sus estudios, ganando numerosos premios y becas durante su formación médica.
Fleming se graduó con distinción de St. Mary y se unió al equipo de investigación de Sir Almroth Wright, un pionero en terapia de vacunas. Esto marcó el inicio de su carrera en bacteriología.
Fleming se convirtió en uno de los primeros médicos en administrar Salvarsan, el nuevo tratamiento para la sífilis. Su técnica hábil lo convirtió en pionero en la aplicación de esta terapia revolucionaria.
Durante la Primera Guerra Mundial, Fleming sirvió como capitán en el Cuerpo Médico del Ejército Real. Trabajando en hospitales de campaña, presenció innumerables soldados muriendo por heridas infectadas, inspirando su búsqueda de antibacterianos.
Fleming publicó una investigación mostrando que los antisépticos usados para tratar heridas a menudo hacían más daño que bien, matando más glóbulos blancos que bacterias. Este hallazgo controvertido desafió la sabiduría médica convencional.
Después de la guerra, Fleming regresó al Hospital St. Mary para continuar su investigación. Fue nombrado subdirector del Departamento de Inoculación, enfocándose en bacteriología.
Fleming descubrió la lisozima, una enzima antibacteriana natural encontrada en lágrimas, saliva y mucosidad. Aunque no era lo suficientemente potente para uso clínico, este descubrimiento mostró que el cuerpo tiene defensas naturales contra las bacterias.
Fleming notó que un moho que contaminaba un cultivo bacteriano había matado las bacterias circundantes. Esta observación accidental llevó al descubrimiento de la penicilina, un avance que transformaría la medicina.
Fleming publicó sus hallazgos sobre la penicilina en el British Journal of Experimental Pathology. El artículo recibió poca atención inicialmente, y el potencial de la penicilina permaneció inexplorado durante más de una década.
Fleming fue nombrado Profesor de Bacteriología en la Escuela de Medicina del Hospital St. Mary. Continuó investigando la penicilina pero carecía de recursos para desarrollarla para uso clínico.
Howard Florey y Ernst Boris Chain en la Universidad de Oxford desarrollaron métodos para producir penicilina en cantidad. Su trabajo finalmente llevó el descubrimiento de Fleming a la aplicación médica práctica.
Las compañías farmacéuticas estadounidenses comenzaron a producir penicilina en masa para el esfuerzo bélico. El antibiótico salvó innumerables vidas durante la Segunda Guerra Mundial, revolucionando el tratamiento de infecciones bacterianas.
Fleming fue nombrado caballero por sus contribuciones a la medicina. También fue elegido miembro de la Royal Society en reconocimiento a sus logros científicos revolucionarios.
Fleming compartió el Premio Nobel de Fisiología o Medicina con Howard Florey y Ernst Chain. El premio reconoció sus roles en el descubrimiento y desarrollo de la penicilina como medicamento salvador de vidas.
Sir Alexander Fleming murió de un ataque cardíaco en Londres. Fue enterrado en la Catedral de San Pablo, un honor que refleja su inmensa contribución a la humanidad a través del descubrimiento de la penicilina.