Datos rápidos
Padre del drama portugues: Gil Vicente, artesano de palabras cuyas obras aun cantan.
Inicios de conversación
Trayectoria vital
Gil Vicente nació en Guimarães, una ciudad en el norte de Portugal, en una familia de la pequeña nobleza.
Gil Vicente comienza su educación formal, probablemente centrada en literatura clásica y las artes, que más tarde influirían en su obra.
Gil Vicente se casa con Branca Bezerra, una mujer de similar origen social, consolidando su lugar en la comunidad local.
Vicente escribe 'Monólogo do Vaqueiro' (Monólogo del Vaquero), marcando el inicio de su carrera teatral y los cimientos del drama portugués.
Gil Vicente es nombrado cronista de la corte real portuguesa, un cargo que le proporciona acceso a los más altos estratos de la sociedad.
Vicente compone 'Auto da Barca do Inferno' (Auto de la Barca del Infierno), una obra significativa que explora temas morales y religiosos.
Gil Vicente es reconocido oficialmente como el poeta de la corte, cimentando aún más su estatus e influencia dentro de la nobleza portuguesa.
Vicente publica 'Farsa de Inês Pereira' (La Farsa de Inés Pereira), una obra satírica que critica las normas sociales y las distinciones de clase.
El rey Manuel I, mecenas de las artes, muere, marcando un cambio significativo en el panorama político y potencialmente afectando la carrera de Vicente.
Vicente escribe 'Auto da Foca' (El Auto de la Foca), una obra que combina elementos de comedia y sátira con temas morales y religiosos.
Vicente comienza a trabajar en 'Trilogia das Barcas' (Trilogía de las Barcas), una serie de obras que profundizan en la condición humana y temas sociales.
Tras años de servicio, Gil Vicente se retira de su cargo en la corte real, aunque continúa escribiendo e influyendo en la literatura portuguesa.
Vicente escribe 'Auto da Alma' (Auto del Alma), su última obra conocida, que explora temas espirituales y existenciales.
Gil Vicente regresa a su lugar de nacimiento, Guimarães, donde pasa sus últimos años reflexionando sobre su vida y legado.
Gil Vicente muere en Guimarães, dejando un rico legado como fundador del drama portugués y figura significativa en la literatura portuguesa.