Datos rápidos
Luis «el Piadoso»: Emperador carolingio cuyas reformas fracturaron su imperio.
Inicios de conversación
Trayectoria vital
Luis el Piadoso, futuro emperador del Imperio Carolingio, nació de Carlomagno e Hildegarda en Chasseneuil, Aquitania.
A los tres años, Luis fue bautizado y ungido Rey de Aquitania por el Papa Adriano I, solidificando su posición como gobernante.
Luis recibe una educación integral en Aquisgrán, incluyendo entrenamiento militar e instrucción religiosa, preparándolo para su futuro rol.
Carlomagno designa a Luis como su sucesor, dividiendo el imperio entre sus hijos, con Luis recibiendo la mayor porción.
Tras la muerte de Carlomagno, Luis el Piadoso le sucede como emperador del Imperio Carolingio, heredando un vasto y complejo reino.
Luis el Piadoso es coronado emperador por el Papa Esteban IV en Reims, solidificando su autoridad y legitimidad religiosa.
Luis emite la Ordinatio Imperii, un decreto que establece la división del imperio entre sus hijos, buscando asegurar estabilidad y sucesión.
Luis se reconcilia con su hermano Lotario, quien se había rebelado contra él, en una ceremonia en Attigny, mejorando las relaciones internas.
Luis inicia reformas en la Iglesia Franca, enfatizando la disciplina clerical y la promoción de la educación religiosa y la moralidad.
Luis suprime exitosamente una rebelión en Baviera liderada por su sobrino, Berengario de Baviera, reforzando su control sobre el imperio.
Luis enfrenta una revuelta de sus hijos, Lotario, Pipino y Luis el Germánico, quienes buscan redistribuir el imperio entre ellos.
Luis es depuesto por sus hijos en la Asamblea de Soissons pero es restaurado más tarde con el apoyo de la Iglesia y nobles leales.
Luis se reconcilia con sus hijos en la Asamblea de Thionville, restaurando temporalmente la paz y unidad dentro del imperio.
Luis revisa la Ordinatio Imperii, ajustando la división del imperio entre sus hijos para reflejar eventos recientes y cambios políticos.
Luis el Piadoso muere en Ingelheim, dejando un legado de reforma y centralización, aunque su imperio pronto enfrentará división entre sus hijos.