Datos rápidos
El primer ministro socialista más longevo de Italia. Modernizador cuya carrera terminó en escándalo y exilio.
Inicios de conversación
Trayectoria vital
Benedetto Craxi nació en Milán en una familia siciliana. Su padre era abogado y activista antifascista, lo que moldearía la conciencia política del joven Bettino.
Con solo once años, Craxi se unió a la Federación Juvenil Socialista Italiana, comenzando su participación de por vida en la política socialista en la Italia de posguerra.
Craxi completó su licenciatura en derecho en la Universidad de Milán, proporcionándole la base intelectual para su futura carrera política.
El ascenso de Craxi dentro del PSI comenzó cuando fue elegido para su Comité Central, marcando su entrada en las filas de liderazgo del partido.
Craxi ganó su primer escaño en la Cámara de Diputados italiana, representando a Milán y comenzando su carrera parlamentaria que abarcaría tres décadas.
Craxi se casó con Susanna De Marchi, quien permanecería como su esposa durante toda su carrera política y exilio. Tuvieron dos hijos, Bobo y Stefania.
Craxi fue nombrado Vicesecretario del PSI, posicionándose como la fuerza modernizadora dentro del partido y preparándose para el futuro liderazgo.
Craxi se convirtió en Secretario del PSI, comenzando una transformación del partido hacia la socialdemocracia europea moderna y alejándose de la alianza comunista.
Craxi se convirtió en el primer Presidente del Consejo socialista de Italia, liderando un gobierno de coalición de cinco partidos que resultaría ser el gobierno más duradero en la historia italiana de posguerra.
Craxi firmó el Concordato revisado con la Santa Sede, actualizando los Tratados de Letrán de 1929 y terminando con el estatus del catolicismo como religión estatal de Italia mientras mantenía relaciones cooperativas.
Craxi implementó reformas económicas significativas incluyendo el decreto de la scala mobile, que redujo la indexación automática de salarios para controlar la inflación.
Después de casi cuatro años en el cargo, Craxi renunció como Presidente del Consejo debido a tensiones de coalición, aunque permaneció como la figura más poderosa del socialismo italiano.
La investigación Mani Pulite expuso corrupción política sistemática. Craxi fue condenado por aceptar financiamiento ilegal, aunque afirmó que la práctica era universal en la política italiana.
Enfrentando múltiples sentencias de prisión, Craxi huyó a Hammamet, Túnez, donde vivió en exilio autoimpuesto, protegido por su amistad con el presidente tunecino Ben Ali.
La salud de Craxi declinó significativamente en el exilio. A pesar de su condición, Italia se negó a suspender sus sentencias de prisión, y permaneció incapaz de regresar a casa.
Bettino Craxi murió en el exilio en Hammamet. Su muerte y funeral reavivaron el debate en Italia sobre su legado y la era Tangentopoli.