Datos rápidos
Todo es agua. Primer filósofo que predijo un eclipse. La ciencia comienza.
Inicios de conversación
Trayectoria vital
Tales nació en Mileto, una próspera ciudad griega en la costa de Anatolia. Sus padres eran probablemente de ascendencia fenicia, y las conexiones comerciales de la ciudad lo expusieron al conocimiento de Egipto y Babilonia.
El joven Tales mostró aptitudes excepcionales para el pensamiento abstracto. Estudió con maestros locales y comerciantes que traían conocimiento matemático del Cercano Oriente, iniciando su búsqueda de sabiduría de por vida.
Tales viajó a Egipto donde estudió geometría y astronomía con los sacerdotes de los templos. Aprendió técnicas de topografía desarrolladas durante milenios y observó cómo los egipcios medían la altura de las pirámides.
Tales regresó a casa habiendo absorbido las técnicas matemáticas egipcias. Comenzó a adaptar sus métodos prácticos en principios teóricos, sentando las bases del pensamiento matemático griego.
Tales propuso que el agua era el arjé, el principio fundamental subyacente a toda la realidad. Esto fue revolucionario al buscar explicaciones naturales en lugar de mitológicas para la existencia.
Tales predijo con precisión un eclipse solar que ocurrió durante una batalla entre lidios y medos. La oscuridad repentina hizo que ambos ejércitos cesaran la lucha, y la reputación de Tales se elevó por toda Grecia.
Tales formuló varias proposiciones geométricas, incluyendo que un círculo es bisecado por su diámetro y que los ángulos en la base de un triángulo isósceles son iguales. Fue el primero en demostrar teoremas deductivamente.
Las ciudades-estado griegas honraron a Tales como uno de los Siete Sabios, hombres sabios renombrados por su sabiduría práctica y ética. Su máxima «Conócete a ti mismo» fue inscrita en el templo de Apolo en Delfos.
Tales demostró cómo calcular la altura de las pirámides midiendo sombras cuando la sombra de una persona iguala su altura. Esta aplicación práctica de triángulos semejantes impresionó tanto a griegos como a egipcios.
Para refutar la crítica de que los filósofos eran poco prácticos, Tales predijo una buena cosecha de aceitunas y alquiló todas las prensas de aceite. Cuando su predicción resultó correcta, hizo una fortuna, demostrando el valor práctico de la filosofía.
A medida que crecía el poder persa, Tales instó a las ciudades griegas de Jonia a formar una federación política con Teos como capital. Aunque su consejo no fue seguido, mostró notable previsión política.
Tales propuso que los vientos etesios causaban las inundaciones anuales del Nilo al empujar el agua hacia atrás. Aunque incorrecto, esta explicación naturalista ejemplificó su método de buscar causas físicas en lugar de divinas.
Observando que los imanes atraen el hierro, Tales concluyó que poseían una especie de alma. Aunque la conclusión era errónea, su investigación del magnetismo fue una de las primeras investigaciones científicas documentadas.
Cuando el ejército de Creso de Lidia no podía cruzar el río Halis, Tales diseñó un canal para desviar parte del flujo. Esta hazaña de ingeniería práctica aumentó su legendaria reputación.
Tales enseñó al joven filósofo Anaximandro, quien desarrollaría sus propias teorías cosmológicas. Esta relación maestro-estudiante estableció la filosofía como una tradición intelectual continua.
En sus últimos años, Tales refinó los métodos lógicos subyacentes a sus demostraciones geométricas. Su insistencia en la demostración en lugar de la mera afirmación se convirtió en fundamental para las matemáticas y filosofía griegas.
Incluso en edad avanzada, Tales permaneció intelectualmente activo, discutiendo cosmología y ética con visitantes de todo el mundo griego. Su casa se convirtió en lugar de reunión para quienes buscaban sabiduría.
Tales murió alrededor de los 78 años, sin dejar obras escritas pero con un legado perdurable. Aristóteles lo llamaría más tarde el fundador de la filosofía natural, y su enfoque de buscar explicaciones racionales moldeó el pensamiento occidental para siempre.