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Torquemada: Gran Inquisidor. Pesadilla de los herejes. Fe impuesta con fuego y miedo.
Inicios de conversación
Trayectoria vital
Tomás de Torquemada nació en una familia de conversos (judíos convertidos) en el pueblo de Torquemada, Castilla.
A los 10 años, Tomás ingresó a la Orden Dominica y comenzó su educación religiosa en el Monasterio de Santa Cruz en Segovia.
Tomás fue ordenado sacerdote y comenzó su carrera dentro de la Orden Dominica, enfocándose en la predicación y la enseñanza.
Tomás se convirtió en prior del priorato dominico de Santo Tomás en Ávila, una posición que aumentó su influencia y reputación.
Tomás comenzó a abogar por el establecimiento de la Inquisición Española para combatir la herejía y asegurar la pureza de la fe católica.
Tomás sirvió como consejero del Rey Enrique IV de Castilla, influyendo en las políticas reales sobre asuntos religiosos y el trato a los conversos.
Tomás fue nombrado Gran Inquisidor de España por el Rey Fernando y la Reina Isabel, marcando el inicio de su papel más significativo y controvertido.
La Inquisición Española fue establecida oficialmente por el Papa Sixto IV, con Tomás de Torquemada como su primer Gran Inquisidor, supervisando la persecución de herejes.
El primer auto de fe se celebró en Sevilla, marcando el inicio de ejecuciones públicas y castigos de herejes bajo la Inquisición.
Tomás expandió el alcance de la Inquisición, estableciendo tribunales en las principales ciudades y asegurando la influencia de la Inquisición en todos los territorios españoles.
La persecución de conversos (judíos convertidos) se intensificó, con muchos siendo sometidos a juicios, tortura y ejecución por supuesta herejía y apostasía.
Tomás enfrentó crecientes críticas y oposición desde dentro de la Iglesia y la corte real por la dureza de los métodos de la Inquisición.
Bajo la influencia de Tomás, el Rey Fernando y la Reina Isabel emitieron el Decreto de la Alhambra, expulsando a todos los judíos de España y confiscando sus propiedades.
Tomás renunció como Gran Inquisidor debido a problemas de salud y la creciente presión de los críticos, aunque continuó asesorando a la Inquisición.
Tomás de Torquemada murió en Ávila, dejando un legado controvertido marcado por el establecimiento y la brutal aplicación de la Inquisición Española.